domingo, 18 de mayo de 2014

LAS COSAS



Cuando nadie se lo esperaba, un hombre que salió de la nada, manifestaba que sabía del lugar donde estaba la respuesta a la pregunta final: “cómo eran las cosas realmente”.
Al escuchar tan esperanzadoras palabras, todos soltaron sus lápices y corrieron al encuentro de tan especial lugar. Mientras corrían tras el hombre, recordaban todo el tiempo perdido; no obstante, la angustiosa búsqueda había llegado a su fin.
Todos llegados al gran lugar empezaron a abarrotarlo. Tiempo después uno a uno,  salieron del pequeño lugar con cabezas gachas y hombros caídos.
Uno que se había enterado tarde de la noticia se encontró con el primero que salía del lugar. El retrasado le preguntó el porqué de su congoja y este lastimeramente le respondió: En aquel lugar te dirán como las cosas realmente “eran” más yo ingenuamente creí me dirían “cómo son”. Ambos se miraron y la hermana angustia de nuevo se aposentó en el alma de estos errabundos seres.
Mientras tanto en una pared falsa del infame lugar, se escuchaban dos ensordecedoras carcajadas: las de un sacerdote y la del devenir.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario