lunes, 8 de febrero de 2016

EL NIÑO



-No puedes escribir con la mano izquierda nene, debes aprender a escribir con la mano correcta: la derecha.
El niño entendía poco de lo correcto; sin embargo, las burlas de compañeros de clase le  hicieron comprender rápidamente. Al otro día, por arte de magia, el niño escribía con la mano correcta.
-No veas la televisión de esa manera, mira que esa no es la forma correcta de sentarse.
El niño entendía poco de lo correcto; y es que ver televisión boca-abajo es poco común, pero luego de una reconvención familiar, al otro día, por arte de magia, el niño se sentaba ahora de manera correcta.
- No juegues con tierra, mira cómo te vuelves la ropa. Bebe, esa no es la manera correcta en que un niño lleva la ropa.
El niño entendía poco de lo correcto; más la indiferencia de los adultos ante su aspecto, hicieron al otro día, por arte de magia, que el niño llevara su ropa limpia e impecable.
- Te he dicho que no juegues con los juguetes importados, para eso tienes estos otros.
El niño entendía poco de lo correcto; mas una repisa más alta, hizo que al otro día el niño jugara tan solo con los juguetes indicados.
- ¡Mira! ¿No sabes que estás en clase? Bájate de esa nube.
El niño entendía poco de lo correcto; y aunque estaba fuera del aula mentalmente, los profesores y compañeros le indicaron la forma correcta en que se recibía clase. Al otro día, por arte de magia, el niño recibía  ahora de manera correcta sus clases.
Al día siguiente, los padres subieron alarmados a la pieza del niño, pues era ya hora de ir a estudiar. Cuando entraron, la mamá recordó que había olvidado cambiarle las pilas.