martes, 1 de abril de 2014

EL POETA Y LA CIENTÍFICA

Corrían enamorados el poeta y la científica; éste enamorado, mirando a los ojos de su amada le decía: ¡Que hermosa eres mi dulce y grácil bien!
Ella sonriendo le respondía: ¡Que biotipo tan interesante presentas!
Él le replico: ¡Que fragancia etérea emanas!
Ella le respondió: Que feromonas tan afines a las mías secretas.
Él continuo diciéndole: Deseo con anhelo sacro, saciarme del néctar de tus tersos labios.
Ella le respondió: Deseo intercambiar amilasa salival contigo.
El continúo diciéndole: Deseo calmar mi carencia con tu abundancia.
Ella le respondió: Deseo intercambiar múltiples fluidos contigo, elevando la entalpía de nuestros sistemas encontrando así un índice de entropía moderado.
Ambos se dejaron caer al pasto y dejando atrás tan extraño diálogo, se miraron a los ojos y sin palabras se besaron apasionadamente.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario